jueves, 10 de mayo de 2012

Capitulo 3. One Dream.

Me desperté a las doce. Bueno mas bien me despertó Afri:
-¡Ari! ¡Despierta!-dijo mientras me sacudía.-Son las doce y Harry te acaba de mandar un  mensaje. Léelo.
Cogí el móvil y empecé a leer el mensaje:
"Hola mi amor. Espero que hayas dormido bien. Necesito verte pero ya. ¿Podemos quedar después de comer?"
Le contesté:
"Claro, a las dos en el parque. Yo también estoy deseando verte. Te espero"
-Y tu. ¿Cuándo has quedado con Louis?-le pregunté a Afri.
-Pues también después de comer.-dijo.-Quedamos en el centro comercial, en el cine.
-Se te ve muy ilusionada.-respondí.
-Lo estoy.
En ese momento la puerta se abrió y por ella se asomó la cabeza de mi madre a la que yo tanto quería. Corrí a abrazarla y decirle:
-¡Mami! ¡Buenos días!-tenía cara de sueño y no parecía muy animada, pero ella siempre se levantaba así.
-Hola cariño. Bueno días a ti también.
-Hola señora Tomlinson.-le dijo Afri a mi madre desde la cama.
-Afri, cariño, no me trates de usted.-le dijo mi madre.-Te conozco desde pequeñita.
-Vale pues hola Ángela.-rió.
-Pero abrázame mujer.-dijo mi madre abriendo los brazos.-No seas tímida.
Vino corriendo hacia los brazos de mi madre.
-Bueno pequeña.-dijo mi madre sonriendo.-Ahora eres mi nuera ¿no?
-¿Quién te lo ha dicho?-preguntó Afri mirando hacia ella mientras fruncía el ceño.
-¿Quién me lo va a decir?-dijo.-Mi hijo.
Yo sabía que se lo había contado él porque nuestra madre para nosotros era como nuestra mejor amiga. Siempre le contábamos todo.
-Mamá. Pues tu tienes nuera y yerno.
-¿¡Yerno!?-dijo asombrada.- ¿Quién es el afortunado?
-¡Mi hermano!-dijo Afri.
-¿En serio?
-Sí mamá, te lo juro.
-¡Por fin!-gritó.-Era hora.
-¿Ya te lo esperabas?-pregunté.
-Como para no.-dijo Afri.-Se veía que entre vosotros había química, tía.
-¿Sí?-pregunté de nuevo.
-¡Sí!-gritaron a coro.
Bajamos a desayunar. Mi madre nos preparó unas tostadas con mantequilla, mermelada y un café en nuestra cafetera Tassimo. Desayunamos y nos vestimos. Me puse una falda azul, una camiseta blanca básica de tirantes y unas sandalias romanas negras. Afri se puso un vestido de flores con unas converse negras. Tenía un estilo raro pero siempre iba muy mona. A la una y media nos pusimos en marcha. Yo para el parque y mi amiga Afri para el centro comercial. Nos deseamos suerte la una a la otra antes de irnos cada uno por nuestro lado. Llegué al parque justo a las dos. Harry ya estaba allí, sentado en un banco. Llevaba puesto una pajarita azul de rayas blancas, una camiseta roja a cuadros, una chaqueta negra de esmoquin, un vaquero beige y unas zapatillas blancas. En la mano tenía una rosa blanca. Se acercó a mi y me dijo:
-Hola preciosa. Esto es para ti.-me dijo mientras me daba la rosa.
No hice otra cosa que abrazarlo y decirle:
-¡Te quiero tanto!
-No tanto como yo.
-Dejémoslo en tablas ¿vale?-vacilé.
-Está bien.-aceptó.
Dimos un paseo por el parque. Pero hacía una calor espantosa así que decidimos tumbarnos bajo la sombra de un árbol. Yo me senté debajo del árbol y él tumbó su cabeza sobre mi regazo. Toqué sus maravillosos rizos, los que tanto me gustaban.
-Que feliz soy.-dijo.-He soñado tantas veces con este momento que ahora dudo que sea realidad.
-No eres el único.-respondí.-Yo todavía no me lo creo.
-Pues créetelo porque va a durar para siempre.
-Seguro.-afirmé.
Poco después de esa conversación los dos nos quedamos dormidos. Él decidió despertarme de una manera muy agradable:
-Cariño, despierta.-dijo mientras me besaba la frente.
-¿Que hora es?-pregunté alarmada.
-Las seis. Nos hemos quedado dormidos.-rió.
-Buf... Nos hemos pasado durmiendo casi como cuatro horas.
-Normal. Yo no he dormido en toda la noche.-razonó.
-¿Y eso?-pregunté.
-He estado pensando en ti.
Me lo comía. Es tan dulce... Lo besé.
-¿Quieres ir a merendar?-preguntó.
-¡Vale! ¿A dónde vamos?
-Mmmm... conozco el sitio perfecto.-respondió levantando una ceja.

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