Tenía los ojos cerrados por miedo a que todo fuese un sueño del que tener que despertar. Seguimos besándonos mutuamente y bailando al son de la música. Cuando acabó la canción al fin nos separamos el uno del otro. Me daba un poco de vergüenza así que cuando nuestros labios se separaron no pude hacer otra cosa que mirar hacia el suelo mientras jugaba con mi pelo. Yo no solía ser nada vergonzosa pero él me gustaba mucho. Harry, que suele ser siempre muy lanzado, me dijo con tono preocupado:
-¿No me digas que no te ha gustado?
-Claro que sí me ha gustado.-dije mientras echaba una carcajada.-llevaba esperando esto hace tiempo.
-¿De veras? Yo también.-respondió él emocionado.
-¿Y por qué nunca me has dicho nada?-le pregunté.
-Por lo mismo que tu tampoco me has dicho nada.-respondió.- Por miedo a dejar de ser amigos.
-Como me conoces...
-Sabes que sí.-dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
Parecía un sueño, algo irreal, había soñado tantas veces con ese momento y al fin se había cumplido.
-¿Sigues teniendo mi número?-me preguntó Harry
-Nunca lo borraría.-respondí.-¿Tienes tu el mío?
-Sabes que siempre lo tuve.-dijo él, sabría que con eso me tendría loquita. Siempre sabía como tratar a una chica.
-Lo sé, pero quería asegurarme.-se la devolví engreídamente.
Soltó una carcajada y me cogió de la mano. Me llevó hacia el jardín, era una casa enorme y había mucha gente. No me gustaba mucho la multitud, siempre me daba la sensación de que me miraban a mi y eso era algo que no me gustaba para nada. Nos sentamos en el campo frente a un matorral. Intenté entablar conversación:
-No sé que tal le irá a mi hermano y a tu hermana...
-Espero que tan bien como a nosotros.-dijo.
-Entonces... Hay algo entre nosotros ¿no?.-pregunté esperando su respuesta con impaciencia.
-Mmmm... bueno si tanto lo deseas...-vaciló.
-¡Venga ya! Si lo estabas deseando bonito.-le dije mientras le daba un pequeño empujón. Sin darme cuenta lo tiré en un pequeño charco que había de barro. No pude evitar reírme a carcajadas.
-¡Mira como me has puesto!-me gritó
-Lo siento mucho.-dije aún riéndome.
-No, no lo sientas, ahora las vas a pagar.-en ese instantes cogió un puñado de baro y me lo tiró.
-Uff...-refunfuñé.- no has debido hacer eso...
Nos empezamos a tirar barro el uno al otro mientras reíamos, sin quererlo en la fiesta montamos una pelea de barro. Miles de personas se empezaron a lanzar barro unas a las otras. Salimos de aquella gran inundación de gente llena de barro.
-Ja ! Pelea en el barro, el sueño de cualquier hombre.-volvió a vacilar Harry.
-Te recuerdo que también hay hombres, no sé como lo verás.-dije riendo.
-¡Dios Ari, me has hecho imaginar una imagen no deseada!-grito.-¡Borrar, borrar!
Reí.
-Oye, ¿vamos a buscar a los otros tortolitos?-pregunté.
-Sí, sí, a ver que ha pasado.-dijo dando palmaditas y saltando.-¿Te los imaginas? ¡Hum! Tendré que darle mi charla de hermano mayor a Lou.
-Anda vamos que creo que has tragado algo de barro.-dije vacilando.
-Pues quítamelo.-dijo mientra se acercaba a mi y me besaba.
Después de eso supe que era él. El que yo tanto había buscado. Lo cogí y fui corriendo a la pista de baile. Liam nos mataría por mancharle la casa pero no sabría que fuésemos nosotros, había otras cincuenta personas manchadas de barro así que nunca lo descubriría. Allí estaban Louis y Afri bailando. No había puesta ninguna canción lenta. Mas bien todo lo contrario, sonaba la canción Up All Night. Aún así me pareció precioso.
-Creo que el plan ha funcionado.-me susurró Harry al oído ya que la música estaba demasiado alta para hablar normal.
-Esperemos que sí.-dije yo.- Bueno mejor los dejamos y cuando volvamos a casa yo aviso a Afri.
-Si, mejor.-respondió.
Pasé el resto de la noche con Harry. No me lo podía creer, era demasiado irreal.
Eran las cinco de la madrugada cuando decidimos volver a casa. Nos llevó Niall que no había bebido. Harry tampoco pero noté que estaba cansado y Niall se ofreció a llevarnos.
-Bueno, ¿me vas a contar lo que ha pasado entre Harry y tu o se lo pregunto a él mañana?-dijo Niall sonriendo. Adoraba esa sonrisa.
-¿Cómo te has enterado?-le pregunté.
-Hombre, no había que ser un lince, estabais en medio de la pista bailando una canción lenta y besándoos.-dijo.
-¿¡Y no me lo has dicho!?-me gritó Afri.
-¡¿Cuándo quieres que te lo dijese si tu estabas con Lou?!-repliqué.
-¿Tu también? ¡Alá! Otra chica menos.-dijo Niall con ironía.
-Pero... ¿Habéis quedado en algo?-pregunté.
-Pues a ver, hemos quedado mañana en llamarnos para salir.-dijo Afri.-Podríais venir tu y Harry también.
-No, querréis intimidad.-respondí yo.
-Ya, claro seguro que la quieren ellos.-dijo Niall.-Seguro que la queréis vosotros. Eh, eh, ¿te vas a estrenar Ari?
-¡¡Nial por el amor de Dios!! ¡¡Es mi hermano!!-le gritó Afri.
-Pues tápate los oídos.-le respondió Niall mientras la miraba por el retrovisor y le sacaba la lengua.-Él sigue siendo un hombre Afri, eso no lo dudes.
-Si ya lo sé, pero no me gusta imaginármelo.-replicó Afri.
-Pues no te lo imagines.-volvió a decir Niall.-Pero va a pasar.
-Sí, eso ya lo sé.-respondió Afri pensativa.-Pero bueno prefiero que le pase con alguien a la que conozco.
-Sí, eso es verdad.-le dijo Niall.
-¡EO! Que sigo aquí.-refunfuñé.-Eso tendré que decidirlo yo ¿no?
-Pero es que Ari, eres muy estrecha.-me contestó Afri mientras me ponía la mano sobre el hombro y Niall se reía a carcajada limpia.
Era lógico que me dijese eso ya que ella había perdido la virginidad a los dieciséis en una borrachera. Yo todavía era virgen porque estaba esperando al hombre perfecto y el momento perfecto. Ya lo había encontrado, pero habíamos empezado hoy, era demasiado pronto.
-Bueno, cada una es como quiere.-repliqué.-A parte acabamos de empezar, no quiero parecer una fresca.
No volvimos a hablar en todo lo que nos quedaba de trayecto. Afri se quedó dormida y yo estuve andando con la Blackberry. Recibí un mensaje desde Whats App. Lo abrí. Era de Harry:
"Hola mi amor, espero que llegues bien. Por favor llámame cuando llegues a casa, quiero saber que llegaste bien. Buenas noches mi ángel"
Me encantaba su manera de tratar a las chicas, me encantaba él y con ese mensaje me tenía más que ganada. Llegamos a casa. Desperté a Afri, normalmente era imposible despertarla, pero me saqué un truco de la manga:
-Afri, mira, está aquí Louis.
No me hizo falta decir, ni hacer nada nada más. Se levantó al momento. Niall se reía. Me despedí de él con dos besos, un abrazo y un "Gracias por traernos".
Dejé que Afri se quedase en mi casa porque era muy tarde, no tenía llaves y sus padres seguramente ya estarían durmiendo. Nada mas entré por la puerta le mandé el mensaje a Harry. Me respondió con un mensaje precioso:
"Me alegro de que hayas llegado a casa. En un futuro llegarás a tu casa, en la que yo te estaré esperando, en NUESTRA casa"
No pude evitar morderme el labio y decir:
-Que suerte tengo Dios mío.
Después de eso estuvimos "despidiéndonos" como una hora. Aún en cama seguíamos hablando:
*Tilín*
-Dios Ari, pero ¿con quién hablas?-dijo Afri con un ojo medio abierto y otro cerrado
-¿Con quién voy hablar?-dije haciéndole burla.-Con tu hermano.
-Pues podríais parar ¿no?-contestó.-Que necesito dormir.
-Uy sí, que mañana vas a quedar con tu novio.-dije intentando picarla.
-Exacto, así que dejadme dormir.-contestó.
Decidí despedirme de Harry ya que eran las seis y media y necesitaba dormir. Apagué el despertador que tenía programado paras las diez de la mañana y me eché a dormir. No sé por qué, me daba la sensación de que mañana iba a ser un gran día.

No hay comentarios:
Publicar un comentario