martes, 3 de julio de 2012

Capitulo 12. One Dream.


Al día siguiente nos despertamos, o mejor dicho, nos despertaron a las once de la mañana. Nos despertamos con los gritos de los chicos al mirarse en el reflejo de los cristales y la tele y al notar algo... líquido.
-¡¡¡MI PELO!!!-gritó desesperado Harry mientras se tocaba la falsa calva.
-¿Tu te preocupas por tu pelo? ¡Yo parezco mi tía-abuela!-le contestó Liam.
-Pues yo no sé de que os quejáis. A mi me encanta mi nuevo estilo.-decía Niall mientras se miraba en un espejo.
-Claro, para ti es muy fácil decirlo. Tu no te has meado.-le gritó Louis.
-Pues yo estoy de acuerdo con Niall. A parte la nata sabe bien.-contestó Zayn.
Todos empezaron a discutir menos Harry que se arrinconó en una esquina mientras lloraba desconsoladamente. Al ver aquel desastre África y yo decidimos meternos en el medio:
-Chicos tranquilos, esto sólo ha sido una broma.-dije.
-¡Claro! Harry, no te hemos rapado el pelo. Sólo es una falsa calva. Louis, cariño. No lo has hecho a propósito, no te preocupes. Y Liam... estás muy... guapa, digo guapo.-dijo Afri con seguridad.
-A mi no me ha hecho gracia, pensé que nunca iba a volver a ver mis rizos.-dijo Harry secándose las lágrimas.
-Bueno... yo veo justo que nos venguemos.-dijo Liam frotándose las manos.
Todos los chicos se miraron y vinieron corriendo hacia nosotras. Subimos corriendo las escaleras pero nos atraparon. Nos agarraron y a cada uno nos pintaron un bigote y barba. Después de eso nos limpiamos la  cara, menos Niall, al cual le encantó. Los chicos se ducharon ya que habían dormido con el ''pis'' de Louis. Mientras Afri y yo hacíamos el desayuno para todos. Mientras desayunábamos Harry me dio un pequeño rodillazo como diciéndome: "Sígueme cuando me levante".
-Voy al jardín a tomar el aire.-dijo.
-Si, yo también, estoy algo agobiada.-contesté mientras los dos nos levantábamos.
Estábamos en el jardín cuando Harry me cogió de las manos, mientras una pequeña lágrima se le caía por la mejilla.
-Por favor.-iba diciendo entrecortando las palabras.-no... me dejes.
-¿¡QUÉ!?-dije asombrada.
-Ahora ya sé que te has besado con Zayn y posiblemente me dejes pero...-farfullaba.
-Cariño.-le sequé las lágrimas.-No te voy a dejar. Voy a tener un hijo contigo, jamás te dejaré.
Entonces sentí el impulso de abrazarlo. Después volvimos a la cocina con los demás. Mi madre se levantó y me dijo que la siguiera. Fui con ella.
-Hija.-se puso sería, es decir, en plan madre, una cosa no muy normal en ella.-Ahora que vas a tener un hijo veo lógico que, si es tu decisión.-hizo una pausa dramática.-te quieras mudar con Harry.
No supe que decir, yo ya había pensado en eso y había hablado con Harry también pero jamás me imaginaría que mi madre me daría permiso. La abracé y le empecé a dar besos por toda la cara. Después le dije:
-¡TE QUIERO!-y fui de nuevo a la cocina.
Pensé decírselo a Harry por la noche. Como las parejas casadas. Por la tarde fuimos al centro comercial todos juntos, los chicos iban todos de incógnito. Lou y Afri iban de la mano al igual que Harry y yo. Fuimos a una bolera que había por allí. Niall y Liam estuvieron ligando con dos chicas que había allí. A Zayn miles de chicas le dieron su número pero él estaba como... desanimado. Estaba sentado en un banquillo que había allí. Le dije a Harry que quería aclarar las cosas con Zayn así que no le importó que fuese a hablar con él. Me acerqué al banquillo y me senté a su lado.
-Hola.
-Buenas.-contestó mientras jugaba con los papelitos con los números de las chicas que tenía.
-¿Qué? ¿A cuál vas a llamar?
-A ninguna, no me las merezco.-dijo mientras una lágrima caía por su mejilla.
-Claro que te las mereces. Eso y más.-dije intentando animarlo.
-No, soy una mierda.-dijo.
-Quítate eso ahora mismo de la cabeza. Eres un bellísima persona y no sólo por fuera, por dentro también.
-No lo suficiente.-contestó muy desmotivado.
No pude aguantar más, me levanté al instante y le grité:
-Tu eres perfecto tal y como eres, eres alguien excepcional. Y si no te lo crees pregúntaselo a cualquier persona.
Echó una carcajada y después me dijo mientras me miraba a los ojos:
-Y luego te preguntas porque estoy enamorado de ti. Siempre me animas.
Lo abracé. Después lo cogí de la mano, cogí los papelitos y le dije:
-Vas a llamar a la que más te haya gustado.
Sonrió y después asintió con la cabeza. Giré la cabeza hacia la derecha y vi a Lou y a África discutiendo.
-¡Solo es un amigo!-gritó África.
-¡¿Te crees que soy tonto?! ¡Vi como te miraba!
-¡Pues si no puedes confiar en mi será mejor que nos tomemos un descanso!
Los dos eran demasiado orgullosos para darse cuenta de que aquella separación temporal era absurda. Yo y Niall fuimos a hablar con África y Zayn, Liam y Harry con Louis.
-Afri. ¿Que ha pasado?-le dije mientras Niall y yo íbamos corriendo detrás de ella.
-Louis no confía en mi.-nos contestó mientras se daba la vuelta y empezaba a llorar.-Ha venido un amigo de mi primo del pueblo a hablar conmigo y se ha enfadado conmigo.
-No llores anda.-dijo Niall mientras apoyaba la cabeza de Afri en su hombro.
-No te preocupes, mi hermano es muy cabezota pero al final siempre se acaba dando cuenta de sus errores.
-Pero... ¿Y si esta vez no lo hace?
-Lo hará tranquila.
Después de tranquilizar a África nos fuimos todos en el mismo taxi lo cual resultó incómodo. Fuimos todos
a la casa de África. O al menos quedamos en parar allí y después cada uno se iría a su casa.
-Son cuatro cincuenta.-dijo el taxista.
-Aquí tiene.-dijo Liam, que iba de copiloto.
Bajamos del taxi. Niall se fue con Louis y Zayn a su casa. Yo fui con Harry a mi casa.
-Tenemos que hablar.-dijo nada más entrar.
-¿Qué pasa?-conteste extrañada.
-Creo que... Bah, no importa.
-No, dilo. Tranquilo.
-¿Te gusta Niall?-preguntó.
-¿Qué? ¡Claro que no!-contesté muy ofendida.-¡Sólo somos amigos!
-No sé es que... pasáis mucho tiempo juntos.
-¿De verdad, Harry? ¿Crees que te engañaría con alguien?
-No, pero...
-Bueno, pues fin de la conversación. No te pongas como mi hermano.
-Está bien.
Mi madre entró en la sala y dijo:
-Harry. ¿Hoy te quedarás a dormir?
-Según lo que le parezca a ella.-dijo mirándome.
-Claro.-así tendría la oportunidad de decirle que nos podríamos mudar juntos.
Cenamos y nos fuimos a la cama. Ya habíamos cogido confianza así que Harry ya no dormía con calzoncillos, vamos que dormía como Dios lo trajo al mundo.
-Oye, Harry.
-Dime cariño.
-¡Mi madre me deja mudarme contigo!-esperé impaciente su respuesta. Pero estaba como... paralizado y con los ojos como platos.

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