Me desperté en una camilla de hospital. Lo primero que vi fue las caras de todos los chicos, la de Afri y la de mis padres. Me desperté algo mareada.
-Mi amor.-dijo Afri mientras me abrazaba.-Que susto nos has dado.
-Me encuentro mareada aún cariño.-contesté algo borde.-Así que no me menees mucho.
De repente todos me abrazaron, todos tenían cara de felicidad menos Zayn, que intentaba sonreír pero enseguida me di cuenta de que no sonreía de verdad.
-Bueno.-dije mientras apartaba a todos de mi lado y me intentaba levantar.-¿Qué me ha pasado?
Todos se miraron con una sonrisa en la cara y entonces me di cuenta de que algo raro pasaba. Fruncí el ceño y miré al doctor, que estaba asomado por la puerta.
-Doctor.-miré la plaquita que llevaba.-Martinez. ¿Qué me ha pasado?
-Pues señorita Tomlinson debo decirle que...
-¡Vamos a ser padres!-le interrumpió Harry mientras me abrazaba de nuevo.
Me quedé paralizada. ¿Cómo que ser padres? Estaba emocionada, pero a la vez asustada. Pensé que mis padres se iban a enfadar conmigo o algo. Pero no. Me sorprendió pero se emocionaron y me abrazaron. Tenía que hablar con Zayn a solas y saber como se lo había tomado así que le dije a los demás si podía estar a solas con él. A Harry no le sentó muy bien pero, a ver, iba a tener un hijo o hija suyo. No tenía motivos para estar celoso.
-Enhorabuena Ari.
-Gracias.-le respondí algo cortada.
-De nada. Sólo espero que salga sano.-dijo con un hilo de voz.
Noté que le caía una lágrima. No quería que llorase así que me levanté de la camilla, aún algo mareada, me acerqué a él y le di un abrazo. Él lo correspondió. Me separó de él y me dijo:
-Gracias.
-¿Por qué?
-Por tratarme así después de haberte besado.-dijo.
No le dije nada y simplemente me dediqué a abrazarlo. Después me volví a sentar y estuvimos hablando un rato. Poco después entraron África y Louis y se fue Zayn.
-¿Que tal hermanita? ¿Contenta?
-Pues algo...-dije.-Confundida.
-¿Confundida?-preguntaron a coro.
-Sí. A ver quiero tener un hijo con Harry sé que es el amor de mi vida pero... es muy pronto.
-Pero si sabes que él está hecho para ti no deberías de tener dudas.-dijo Afri.
-Bueno... tienes razón.-respondí. Eran las cinco cuando llegaron África y Lou y se fueron a las ocho. Yo me tenía que quedar allí hasta mañana por seguridad así que Harry se quedó conmigo. Yo no dromí en toda la noche me quedé embobada mirando como él dormía. Al día siguiente él se despertó a las nueve, había puesto el despertador del móvil.
-Buenos días mi reina.-dijo mientras se estiraba y bostezaba.-¿Desde que hora llevas despierta?
-Pues no he dormido en toda la noche.
-¿Y eso?
-No tenía sueño. Me he quedado mirando como tu dormías.
Me besó la frente. A las cinco nos fuimos de vuelta a casa. Mi madre Ángela y mi padre Andrés invitaron a todos los chicos y a África a cenar. Después de la comida que había hecho mi madre me parecía sosa. Aun que era mi comida favorita: Pizza. Nos quedamos todos a dormir en el salón con un sofá cama que tenía guardado mi madre. A media noche aún seguíamos despiertos y al listo de Niall no se le ocurrió otra cosa que proponer jugar a la botella. Cosa patética ya que sólo había dos chicas y las dos teníamos novio. Así que a nadie le apetecía jugar. Liam propuso jugar a verdad o desafío pero tampoco quisieron jugar. Eran un poco aburridos. A las tres de la madrugada Afri y yo seguíamos despiertas y los chicos ya estaban durmiendo así que decidimos tomarles un poco el pelo. A Louis le metimos la mano en un vaso de agua y se hizo ''pis''. A Niall le pintamos un bigote naranja y unos tréboles en la cara. A Zayn le pusimos nata en la mano y le hicimos cosquillas en la nariz. A Liam le pintamos de mujer, con pintalabios rojo. Por último a Harry le pusimos una falsa calva. Nosotras nos fuimos a los sofás y los dejamos a ellos en el sofá-cama ya que Lou se había meado y nos daba asco. Estábamos deseando ver como se despertaban.
domingo, 17 de junio de 2012
miércoles, 13 de junio de 2012
One Dream. Capitulo 10.
Me temía lo peor. Era el fin, lo veía venir. Zayn mató el silencio:
-Bueno, veo que ya has elegido ¿no?-pero lo rompió de la peor forma posible.
-¿Qué quieres decir con eso?-dijo Harry mientras yo me ponía cada vez más roja.
-¿Aún no te lo ha contado?
-A ver. ¿De qué estamos hablando?-respondió.
-Verás Harry. Necesito hablar contigo.-continué.-en PRIVADO.-le dije mientras miraba a Zayn deseando que se diera cuenta de la indirecta. Y lo hizo. Su fue diciendo:
-Voy a ver que tal está Lou.
-Siéntate.-le dije mientras yo me sentaba en la cama.
Se sentó.
-¿Qué pasa?
-Verás, hace un tiempo. Zayn...-tuve que parar par secarme una pequeña lágrima que me caía sobre la mejilla.
-Tranquilizate.-me besó mientras me cogía de la barbilla.
Por mucho que me dijese aquello no me iba a tranquilizar pero su intención era buena.
-Bueno, como te estaba diciendo. Zayn me timbró. Quería hablar conmigo a solas y salimos a la calle.-era el momento del gran "bombazo".-Y... me... besó.
Durante unos segundos se quedó paralizado, como para no. Pero después reaccionó y se levantó de la cama corriendo. Le seguí. Se dirgía, con una cara de enfado que nunca le había vista, a la habitación de mi hermano. Ya sabía lo que iba a hacer. Intenté detenerlo pero yo era demasiado débil y él demasiado fuerte. Llegó y abrió de una patada la puerta. Estaban Zayn y Louis. Se acercó a Zayn y le dijo:
-¡Estás muerto!-después le pegó un puñetazo en el ojo.
Se estuvieron pegando el uno al otro mientras Louis y yo los intetabamos separar. No pude contenerme y grité:
-¡PARAD YA!
Todos se quedaron anonadados, nadie se lo esperaba.
-Estoy harta. No os peleéis. Esto ha sido todo culpa mía. Así que por favor id al coche de Louis que él os llevará al hospital.
Para quedarme más tranquila fui con ellos aun que seguía algo enfadada con ellos y conmigo misma. Yo me senté en el asiento del copiloto y ellos dos detrás. Noté que estaban avergonzados porque miraban hacia el suelo mientras se mordían la uñas. Odiaba esa mala costumbre.
Por fin llegamos al hospital. Tardaron un montón en atendernos y eso no me gustaba ya que podía llegar alguna fan y reconocerlos. Aun que de todas formas llevaban gafas de sol y se pusieron las capuchas. Cuando por fin, después de dos largas horas, nos atendieron entramos los cuatro en la consulta. El doctor, les puso una pequeña tirita en unas cuantas heridas y les secó la sangre de la nariz. Nos sentamos en las sillas mientras nos empezaba a decir los medicamentos que tenían que tomar. Me empecé a marear, no me encontraba nada bien, es más me encontraba fatal. En ese momento me desmayé y me desplomé.
-Bueno, veo que ya has elegido ¿no?-pero lo rompió de la peor forma posible.
-¿Qué quieres decir con eso?-dijo Harry mientras yo me ponía cada vez más roja.
-¿Aún no te lo ha contado?
-A ver. ¿De qué estamos hablando?-respondió.
-Verás Harry. Necesito hablar contigo.-continué.-en PRIVADO.-le dije mientras miraba a Zayn deseando que se diera cuenta de la indirecta. Y lo hizo. Su fue diciendo:
-Voy a ver que tal está Lou.
-Siéntate.-le dije mientras yo me sentaba en la cama.
Se sentó.
-¿Qué pasa?
-Verás, hace un tiempo. Zayn...-tuve que parar par secarme una pequeña lágrima que me caía sobre la mejilla.
-Tranquilizate.-me besó mientras me cogía de la barbilla.
Por mucho que me dijese aquello no me iba a tranquilizar pero su intención era buena.
-Bueno, como te estaba diciendo. Zayn me timbró. Quería hablar conmigo a solas y salimos a la calle.-era el momento del gran "bombazo".-Y... me... besó.
Durante unos segundos se quedó paralizado, como para no. Pero después reaccionó y se levantó de la cama corriendo. Le seguí. Se dirgía, con una cara de enfado que nunca le había vista, a la habitación de mi hermano. Ya sabía lo que iba a hacer. Intenté detenerlo pero yo era demasiado débil y él demasiado fuerte. Llegó y abrió de una patada la puerta. Estaban Zayn y Louis. Se acercó a Zayn y le dijo:
-¡Estás muerto!-después le pegó un puñetazo en el ojo.
Se estuvieron pegando el uno al otro mientras Louis y yo los intetabamos separar. No pude contenerme y grité:
-¡PARAD YA!
Todos se quedaron anonadados, nadie se lo esperaba.
-Estoy harta. No os peleéis. Esto ha sido todo culpa mía. Así que por favor id al coche de Louis que él os llevará al hospital.
Para quedarme más tranquila fui con ellos aun que seguía algo enfadada con ellos y conmigo misma. Yo me senté en el asiento del copiloto y ellos dos detrás. Noté que estaban avergonzados porque miraban hacia el suelo mientras se mordían la uñas. Odiaba esa mala costumbre.
Por fin llegamos al hospital. Tardaron un montón en atendernos y eso no me gustaba ya que podía llegar alguna fan y reconocerlos. Aun que de todas formas llevaban gafas de sol y se pusieron las capuchas. Cuando por fin, después de dos largas horas, nos atendieron entramos los cuatro en la consulta. El doctor, les puso una pequeña tirita en unas cuantas heridas y les secó la sangre de la nariz. Nos sentamos en las sillas mientras nos empezaba a decir los medicamentos que tenían que tomar. Me empecé a marear, no me encontraba nada bien, es más me encontraba fatal. En ese momento me desmayé y me desplomé.
domingo, 3 de junio de 2012
Capitulo 9. One Dream.
Ese era el día. Estaba decidida. Era el momento ideal, con la persona ideal. Le besé. Él debió de notar lo que yo estaba pensando y me dijo:
-¿Es lo que quieres?
-Sí. Eres tu.
Asintió con la cabeza y me devolvió el beso. Fue todo muy romántico. Después de hacerlo él se quedó dormido. Yo no pude. No cabía en mi de gozo, pero por otra parte no podía dejar de pensar en Zayn. A ver, yo quería a Harry y sabía que él era con quien quería estar pero Zayn... No sé, me tenía confundida. A la mañana siguiente me desperté y no lo vi a mi lado. Al principio me asusté pero luego caí en la cuenta de que no se podía haber escapado ya que estábamos en su casa. Bajé a la cocina y lo vi haciendo un zumo de naranja. Me extrañó porque lo normal es que lo hubiese hecho Gladis. Estaba casi desnudo. Únicamente llevaba unos boxer's. Me acerqué a él y lo cogí de la cintura mientras en el oído le susurraba:
-Buenos días cariño.-le di un beso.
Se giró hacia mi y me dio un beso en la frente.
-Buenos días mi amor.-respondió.
-¿Y Gladis?-pregunté.
-Le he dado el día libre.-respondió.
He de admitir que Harry parecía un buen jefe. Le daba muchos días libre pero se los pagaba igual. La verdad no me sorprende, es una gran persona. Nos sentamos en una pequeña mesa blanca con dos sillas a juego que había en el jardín trasero. Nunca lo había visto pero me gustaba aquel sitio, era muy acogedor. Lo miré y no pude evitar perderme en el verde de sus dos maravillosos ojos. Él se sonrojo y creo que yo también. Los dos echamos una pequeña risilla. A ver, eramos pareja ya. ¿Cómo nos podíamos sonrojar mientras nos mirábamos? Pero lo hice y él también. Nunca me había pasado eso con nadie más. Quizás él fuese especial, quizás no, lo era, era especial. Después del desayuno nos vestimos e intentamos salir de casa, pero recalco: INTENTAMOS. Al rededor de su casa había una masa como de unas mil fans. Era increíble, había un montón de gente. Harry tuvo una idea: Disfrazarse de mujer. Se puso una falda de flores que tenía de su madre, una blusa blanca, un pañuelo en la cabeza y unas gafas. Para que no pensaran que de quien se había disfrazado era su novia cogió un bastón y unos zuecos de señora de pueblo. Le saqué una foto con el móvil aunque él no se enteró. es que estaba graciosísimo, era imposible no reírse. Yo, para que tampoco pensaran que era algo como su novia, que en este caso sí lo era, me vestí de mujer de unos cuarenta años. Para salir de la casa cogí a Harry, o como yo lo llamé, a la yaya del brazo y salimos de allí. Había una gran masa de fans, era impresionante. Cuando salimos de la puerta se oyó un gran: "¡Oooooh!" Al parecer estaban decepcionadas de vernos, aunque lo que menos se esperaban es que la abuelita era Harry. Fuimos hacia mi casa andando ya que si fuesemos en en su coche las fans sospecharían. Llegamos a mi casa y mi madre estaba sentada en el sofá, delante de la televisión, con una tarrina de helado de chocolate y viendo sus tan queridas novelas. Entre y le dije hola, yo creo que ni se dio cuenta de que habíamos llegado, estaba enganchada a la tele y aun encima me reñía a mi cuando estaba con el móvil y no le prestaba anteción. Conocía a mi madre desde que nací y aún seguía sin entenderla. Subímos al piso de arriba y entre los dos echamos una vistazo a la habitación de mi hermano. Estaba besándose con Afri. Harry quería entrar para cortarles el rollo, ante todo era el hermano de Afri. Pero yo le cogí del brazo y le dije:
-Piensa que si tu se lo haces a él, él después te lo hará a ti. Yo soy su hermana pequeña.
Se puso rojo como un tomate y después dijo:
-Bueno, está bien. Pero no es porque me dé miedo simplemente lo hago por ti.-reí, no podía tomarlo enserio vestido de viejecita.
-¿Acaso te parece gracioso verme así vestido?
-Sí, es que pareces mi abuela.-contesté riéndo a carcajada limpia.
-Pues tu pareces mi tía.-dijo mientras se ponía en posición de jarra.
Entre los dos nos empezamos a hacer cosquillas y acabamos en mi habitación. Nos tirmamos encima de la cama y nos seguímos haciendo cosquillas. Sin darme cuenta apareción una cresta negra, era Zayn. No podía ser. Los dos juntos. Mi corazón latía cada vez más fuerte. Pensé que aquel era el fin de todo.
-¿Es lo que quieres?
-Sí. Eres tu.
Asintió con la cabeza y me devolvió el beso. Fue todo muy romántico. Después de hacerlo él se quedó dormido. Yo no pude. No cabía en mi de gozo, pero por otra parte no podía dejar de pensar en Zayn. A ver, yo quería a Harry y sabía que él era con quien quería estar pero Zayn... No sé, me tenía confundida. A la mañana siguiente me desperté y no lo vi a mi lado. Al principio me asusté pero luego caí en la cuenta de que no se podía haber escapado ya que estábamos en su casa. Bajé a la cocina y lo vi haciendo un zumo de naranja. Me extrañó porque lo normal es que lo hubiese hecho Gladis. Estaba casi desnudo. Únicamente llevaba unos boxer's. Me acerqué a él y lo cogí de la cintura mientras en el oído le susurraba:
-Buenos días cariño.-le di un beso.
Se giró hacia mi y me dio un beso en la frente.
-Buenos días mi amor.-respondió.
-¿Y Gladis?-pregunté.
-Le he dado el día libre.-respondió.
He de admitir que Harry parecía un buen jefe. Le daba muchos días libre pero se los pagaba igual. La verdad no me sorprende, es una gran persona. Nos sentamos en una pequeña mesa blanca con dos sillas a juego que había en el jardín trasero. Nunca lo había visto pero me gustaba aquel sitio, era muy acogedor. Lo miré y no pude evitar perderme en el verde de sus dos maravillosos ojos. Él se sonrojo y creo que yo también. Los dos echamos una pequeña risilla. A ver, eramos pareja ya. ¿Cómo nos podíamos sonrojar mientras nos mirábamos? Pero lo hice y él también. Nunca me había pasado eso con nadie más. Quizás él fuese especial, quizás no, lo era, era especial. Después del desayuno nos vestimos e intentamos salir de casa, pero recalco: INTENTAMOS. Al rededor de su casa había una masa como de unas mil fans. Era increíble, había un montón de gente. Harry tuvo una idea: Disfrazarse de mujer. Se puso una falda de flores que tenía de su madre, una blusa blanca, un pañuelo en la cabeza y unas gafas. Para que no pensaran que de quien se había disfrazado era su novia cogió un bastón y unos zuecos de señora de pueblo. Le saqué una foto con el móvil aunque él no se enteró. es que estaba graciosísimo, era imposible no reírse. Yo, para que tampoco pensaran que era algo como su novia, que en este caso sí lo era, me vestí de mujer de unos cuarenta años. Para salir de la casa cogí a Harry, o como yo lo llamé, a la yaya del brazo y salimos de allí. Había una gran masa de fans, era impresionante. Cuando salimos de la puerta se oyó un gran: "¡Oooooh!" Al parecer estaban decepcionadas de vernos, aunque lo que menos se esperaban es que la abuelita era Harry. Fuimos hacia mi casa andando ya que si fuesemos en en su coche las fans sospecharían. Llegamos a mi casa y mi madre estaba sentada en el sofá, delante de la televisión, con una tarrina de helado de chocolate y viendo sus tan queridas novelas. Entre y le dije hola, yo creo que ni se dio cuenta de que habíamos llegado, estaba enganchada a la tele y aun encima me reñía a mi cuando estaba con el móvil y no le prestaba anteción. Conocía a mi madre desde que nací y aún seguía sin entenderla. Subímos al piso de arriba y entre los dos echamos una vistazo a la habitación de mi hermano. Estaba besándose con Afri. Harry quería entrar para cortarles el rollo, ante todo era el hermano de Afri. Pero yo le cogí del brazo y le dije:
-Piensa que si tu se lo haces a él, él después te lo hará a ti. Yo soy su hermana pequeña.
Se puso rojo como un tomate y después dijo:
-Bueno, está bien. Pero no es porque me dé miedo simplemente lo hago por ti.-reí, no podía tomarlo enserio vestido de viejecita.
-¿Acaso te parece gracioso verme así vestido?
-Sí, es que pareces mi abuela.-contesté riéndo a carcajada limpia.
-Pues tu pareces mi tía.-dijo mientras se ponía en posición de jarra.
Entre los dos nos empezamos a hacer cosquillas y acabamos en mi habitación. Nos tirmamos encima de la cama y nos seguímos haciendo cosquillas. Sin darme cuenta apareción una cresta negra, era Zayn. No podía ser. Los dos juntos. Mi corazón latía cada vez más fuerte. Pensé que aquel era el fin de todo.
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